Es por eso que para nosotros, la etapa actual que vive nuestro municipio Santo Domingo Este, es una oportunidad para poner en marcha el firme propósito de enmendar los errores del pasado y emprender un proceso de restauración de la confianza de la población en que es posible que nos demos las Instituciones, normativas, leyes, reglamentos, ordenanzas y resoluciones que nuestra comunidad necesita.

Tenemos en estos momentos, la oportunidad de generar credibilidad, confiabilidad, respecto auténtico, dignidad y decoro en la vida ciudadana. Esas son aspiraciones de nuestra gente, a pesar de que no sean expresadas abiertamente, permanecen, como la esperanza en la caja de pandora, en el fondo de nuestros sentimientos más recónditos.

Y el inicio de este proceso de modernización, descentralización y desconcentración no puede menos que ser el de transferir mayores responsabilidades y recursos financieros a los Ayuntamientos, al tiempo que se acuerda un Modo de operación entre las agencias gubernamentales nacionales y los gobiernos locales para el desarrollo conjunto de una serie de servicios y proyectos que paulatinamente vayan transfiriendo las competencias de Ley hacia los Ayuntamientos y estableciendo un umbral que distinga claramente lo que corresponde a los Ayuntamiento y lo que corresponde al Gobierno Central.

Con una mayor dotación de recursos los Ayuntamientos producirían mejorías sostenidas en los servicios que ofrecen, un mayor esfuerzo en la profesionalización de sus recursos humanos y una mayor idoneidad, transparencia e institucionalidad, en los procesos y procedimientos de gestión. Con recursos financieros en montos adecuados, los Ayuntamientos podrán competir por retener y captar los mejores recursos humanos de sus localidades.

Pero no es desdeñable el hecho de que se requieren reformas legales complementarias además de las financieras, para que se establezca un sistema entre Gobierno Central y Gobiernos Municipales que garantice una prestación eficiente de servicios a la comunidad.

Los Ciudadanos debemos exigir en este momento y hora por ser esencial a nuestros intereses ya que nos encontramos en el umbral de transformar nuestra carta magna, que los gobiernos Municipales, cuenten con mayores capacidades de Gestión, tanto en lo referente al cumplimiento de sus obligaciones como en lo que respecta al optimo y adecuado manejo de los recursos y posibilidades de ejecución. Y no nos equivocamos cuando percibimos que en el fondo de la conciencia ciudadana de nuestras Comunidades, está latente esta noción.

A cualquier persona a la que se coloque ante la disyuntiva de que las decisiones fundamentales sobre los bienes y servicios que debe recibir estén bajo control de un Organismo próximo a su influencia o por un despacho lejano de su cotidianidad, optará por el primero. A cualquiera que le sea dado elegir y vigilar desde cerca que se hace en la administración de sus intereses públicos y como se decide sobre ellos, propenderá a preferir la descentralización a la centralización.

Por eso advertimos que no se trata simplemente de que los Ayuntamientos reciban una mayor proporción de recursos del erario para que sean destinados a las viejas prácticas del privilegio y el monopolio de la clase política o de los beneficios de las funciones públicas.

Lo que reclamamos en estos momentos, es la posibilidad de ser Responsables, de ser parte del Desarrollo y del Compromiso por ser una Sociedad de gente que es capaz de ser Autónoma y de tomar sus Propias Decisiones. Para Nosotros, ser Dirigentes de una Sociedad así es mucho más satisfactorio y tiene más méritos que cualquier otro espacio de Poder Personal o de envilecimiento de la Función Pública.

Por el Prof. Sucre Julián