¿En que consiste? ¿Por qué es tan importante lograr esta meta?

El tratamiento de los residuos sólidos urbanos es un problema ambiental de gran importancia para todas las grandes ciudades debido al aumento de las cantidades de residuos que se han de gestionar.
El principal inconveniente es que a pesar de los amplios esfuerzos y recursos destinados a su eliminación, es muy complicado llegar a valorizar el 100% de los residuos. A día de hoy se siguen obteniendo fracciones de rechazo superiores al 30% de los residuos sólidos urbanos procesados, que suelen depositarse en vertederos controlados.
Lógicamente, este incremento de las cantidades de residuos a tratar también supone un incremento del coste económico (plantas de tratamiento y vertederos) y de los espacios destinados a tal propósito.

Para hacer frente a esta situación, muchos países se han puesto en marcha iniciativas, tanto públicas como privadas, que promueven el denominado «residuo cero o vertido cero». El propósito es no centrarse únicamente en la fase de reciclaje de los materiales y la recuperación de la materia orgánica, si no en que los productos sean concebidos desde un inicio para poder ser recuperados, en vez de ser pensados para su futura eliminación, como ha sucedido siempre.
La iniciativa «Vertido Cero» es una estrategia que busca reducir al mínimo la cantidad de desechos sólidos que se envían a los vertederos o rellenos sanitarios. Esta iniciativa tiene como objetivo principal reducir la cantidad de residuos que se generan y fomentar la economía circular, donde los residuos se convierten en recursos útiles. Para lograr esto, se utilizan diferentes implementaciones que incluyen la clasificación, reciclaje, tratamiento, procesamiento, incineración y generación de energía a partir de los residuos.
La planta de clasificación es una de las implementaciones más importantes de la iniciativa «Vertido Cero». Esta planta se encarga de separar los residuos según su composición, como papel, cartón, vidrio, plástico, metales y materia orgánica. De esta manera, se pueden reciclar los materiales que pueden ser reutilizados y se evita que los residuos sean arrojados al vertedero. En algunos lugares, la clasificación se realiza de forma manual, mientras que en otros se utilizan sistemas automatizados para separar los diferentes materiales.

El reciclaje es otra implementación importante de la iniciativa «Vertido Cero». Los materiales reciclables, como papel, cartón, vidrio, plástico y metales, se procesan y transforman en nuevos productos. El reciclaje reduce la cantidad de residuos que se envían a los vertederos y reduce la necesidad de extraer materias primas virgenes. En muchos lugares del mundo, se han implementado programas de reciclaje que promueven la separación de residuos y la entrega en puntos de recolección especiales.

El tratamiento y procesamiento de residuos también es una implementación importante de la iniciativa «Vertido Cero». El tratamiento incluye procesos como la compostaje, digestión anaerobia y la eliminación térmica (incineración). En la compostaje, los residuos orgánicos se descomponen en un ambiente controlado para crear un abono natural para la tierra. En la digestión anaerobia, los residuos orgánicos se descomponen en un ambiente sin oxígeno para crear biogás que puede ser utilizado como combustible. La incineración, por otro lado, quema los residuos para generar energía térmica y eléctrica.

En algunos lugares del mundo, se han implementado programas de incineración de residuos que incluyen la generación de energía eléctrica. Por ejemplo, la ciudad de Viena, en Austria, cuenta con una planta de incineración de residuos que genera suficiente energía eléctrica para abastecer a 150,000 hogares. La ciudad de Oslo, en Noruega, también cuenta con una planta de incineración de residuos que genera energía para la ciudad.
Otro elemento clave para este cambio es el vertido cero, o lo que es lo mismo, el nulo depósito en vertederos de residuos. Para conseguir tan ambicioso objetivo es imprescindible aplicar aquellos procesos de tratamiento de residuos que permiten transformar los residuos generados en energía o subproductos.
Diferentes empresas a nivel internacional, trabajan de manera decidida en el desarrollo e implantación de tecnologías y procesos que permitan alcanzar el vertido cero en el mayor de los casos posibles.
El costo de una planta de «Vertido Cero» para manejar 2000 toneladas diarias de desechos puede variar significativamente dependiendo de factores como la ubicación geográfica, el tipo de tecnología utilizada y las condiciones del mercado local. Sin embargo, aqui les proporciono algunos ejemplos de proyectos de este tipo en Europa y América que pueden dar una idea del rango de costos.
En Europa, la ciudad de Viena en Austria, cuenta con una planta de incineración de residuos que produce energía eléctrica y térmica a partir de los desechos de la ciudad. Esta planta tiene una capacidad de procesamiento de aproximadamente 2600 toneladas diarias de residuos y tuvo un costo de construcción de alrededor de 500 millones de euros (alrededor de 590 millones de dólares).
En América, la ciudad de Edmonton en Canadá, cuenta con una planta de tratamiento de residuos que tiene una capacidad de procesamiento de aproximadamente 1000 toneladas diarias de residuos orgánicos y tuvo un costo de construcción de alrededor de 80 millones de dólares canadienses (aproximadamente 63 millones de dólares estadounidenses).
Sin embargo, es importante tener en cuenta que estos son solo ejemplos y que el costo de una planta de «Vertido Cero» puede variar significativamente dependiendo de la ubicación y las condiciones del mercado local. Se recomienda realizar un estudio de viabilidad específico para determinar el costo de una planta de «Vertido Cero» para un proyecto en particular.

El vertido cero ha de dejar de ser una voluntad de futuro, para ir ganando terreno y convertirse en una realidad para la administración y las diferentes industrias.
Finalmente, la iniciativa «Vertido Cero» también fomenta la reducción en la generación de residuos, lo que incluye la promoción de la reducción en el uso de productos desechables y la implementación de programas de compostaje y reciclaje. En conclusión, la iniciativa «Vertido Cero» es una estrategia importante para reducir la cantidad de residuos que se envían a los vertederos y fomentar la economía circular.
