Todos los ciudadanos deberían tener conciencia medioambiental, aunque sea una pizca, para darse cuenta que el arrojar la basura en la vía pública es un acto de mala fe contra la sociedad en general.

Hay gente que tira la basura en esquinas sin pensar que no debe tirar hacerlo no sólo porque da mal aspecto, sino porque genera contaminación al entorno, se crean focos de infección, se tapan las alcantarillas en tiempos de lluvia y se favorece la reproducción de mosquitos y roedores. Lanzar la basura en la calle, en especial, llevarla al frente de otro vecino o incluso otro residencial, es solo sinónimo de una bajisima calidad humana de quienes de manera arbitraria lo hacen.
Efectos de la contaminación por basura
La contaminación provocada por basura puede afectar la imagen visual de la naturaleza, así como la salud de los seres vivos. La superficie del agua se contamina por los desechos arrojados a ella, pero la verdad es que las sustancias tóxicas que emanan de los residuos alteran negativamente su composición, y dado que es consumida por plantas, animales y humanos, provoca enfermedades graves.
Por otra parte, la basura amontonada atrae insectos y otros animales indeseables, convirtiéndose en un foco de infección que enferma a las personas.

La gestión de toneladas de basura también constituye elevados costos a los gobiernos locales, pero irónicamente el nivel de pago del servicio de la ciudadanía sigue por debajo del 40% (en contraste con el 100% de los ciudadanos que exige el servicio). Aunque han habido pasos importantes, aún no hemos alcanzado como ciudad la capacidad operativa para cubrir en demasía la demanda de recogida, traslado y tratamiento de desechos sólidos.
Cambio de mentalidad con conciencia social
Urge cambiar la mentalidad de los ciudadanos, para que se mentalicen y entiendan la necesidad ambiental y sanitaria de tener un entorno en buenas condiciones.
La generación de basura es una consecuencia inevitable de las actividades humanas, pero desafortunadamente toda basura provoca impactos negativos medioambientales, y en general, puede contaminar cualquier entorno de cualquier ámbito: hogares, oficinas, fábricas, etc.
Este problema ambiental que se vive en diferentes zonas le genera un mal aspecto a la ciudad, ya que el vertimiento de basuras se viene presentando en calles, avenidas, esquinas y aceras.

En fin, por simple educación no es recomendable arrojar desperdicios de ningún tipo a la calle, por civismo se debe respetar el espacio público no tirando basura en lugares indebidos, y por respeto al medio ambiente pensamos que lo último que le hace falta es inundar las calles de basura en perjuicio colectivo.
Sigamos batallando para procurar se mejore el servicio municipal, mejor frecuencia y mayor eficiencia, a la vez que todos, en especial los que exigimos lo anterior, debemos cumplir con nuestro deber: Mantener el entorno limpio y pagar nuestros servicios.
Aprovechemos y transformemos nuestros espacios públicos, en zonas con sentido de pertenencia y de atractivo para apreciar, en jornadas comunitarias de embellecimiento y ornato, que como un premio extra, ganamos mayor cohesión entre vecinos.

