Aplicación de la tecnología SIG en la gestión del territorio

El conocimiento de la información sobre el territorio siempre ha constituido un factor fundamental para la sociedad. La producción de mapas ha venido desarrollándose desde la antigüedad. Los mapas tradicionales eran parciales, estáticos y limitados en su contenido.

La sociedad actual demanda cada vez más el acceso rápido a información fiable sobre el territorio, entendiendo como tal tanto los datos que lo describen, como cualquier información que pueda ser situada sobre el mismo. Para satisfacer esta necesidad de tratar la información georreferenciable (es decir, susceptible de ser localizada sobre la superficie terrestre) surgen los denominados Sistemas de Información Geográfica (SIG), como sistemas de procesamiento de datos capaces de tratar, de manera integrada, información de naturaleza geográfica (situación espacial de los elementos) y alfanumérica (descripción de dichos elementos). Este procesamiento incluye la captura, almacenamiento, edición, análisis y representación de los datos. Pero un SIG es algo más que una potente herramienta de gestión de grandes volúmenes de información. Podemos definirlo como un complejo sistema formado por:

  • Un conjunto de programas y aplicaciones informáticas, que permiten la gestión organizada de datos georreferenciados, y que pueden ser visualizados mediante mapas y planos.
  • Un esquema de trabajo que garantiza la consistencia de los datos.
  • Una organización, que establece las relaciones entre los diferentes departamentos que intervienen en el sistema.
  • Un conjunto de personas, cada una con unos conocimientos y unas responsabilidades dentro de la organización, que contribuyen al buen funcionamiento del SIG.

Los ayuntamientos, como entes territoriales que son, deben manejar gran cantidad de datos georreferenciables. El SIG puede servir como elemento que centraliza la información procedente de las diferentes secciones y departamentos municipales, dotándola de la consistencia necesaria para una gestión integrada de los datos.

En esta coyuntura tecnológica histórica ya se plantea que los Ayuntamientos deberían presentar los pasos para la implementación del SIG:

  • Organizar la cartografía que servirá de base al sistema;
  • La digitalización de un Plan Estratégico de Ordenamiento Territorial (PEOT) como primera fase, así como su publicación en Internet a través de páginas Web.
  • Integración de un sistema de gestión del transporte colectivo, masivo y comercial.
  • Integrar las distintas propuestas de otros departamentos e instituciones.
  • Captación de información con participación ciudadana a través de un sistema de información de doble vía.

Con el SIG se puede organizar y estructurar desde una primera fase toda la información que recoge el planeamiento, teniendo como base la cartografía digital disponible. Una vez implantado, será una herramienta de gran utilidad para todos los departamentos municipales, que podrán consultar e incorporar información georreferenciable.

El éxito o el fracaso del SIG dependerá en gran medida del grado de compromiso del personal con el nuevo sistema. Cambiar el método de trabajo entraña un rechazo inicial que en muchas ocasiones es decisivo para el futuro de cualquier proyecto, y mucho más en el caso de un SIG.

Los objetivos primarios se deben centrar en cuatro grandes bloques:

  • Incorporar al PEOT digital todas las modificaciones y desarrollos urbanísticos surgidos hasta la fecha desde su aprobación.
  • Agregar las infraestructuras actualizadas a la cartografía, llegando a acuerdos con las empresas concesionarias para que faciliten sus datos y obtener así un beneficio mutuo.
  • Añadir la información catastral, para lo que se requiere la colaboración de una Gerencia Territorial, asegurando el mantenimiento de la cartografía.
  • Comenzar a digitalizar el inventario municipal, creando la correspondiente base de datos gráfica y alfanumérica y cargando los resultados en el SIG.

A más largo plazo se podrán incorporar datos de otros departamentos como licencias, actividades, arbitrios, bomberos, policía, etc… que, por ejemplo, permita en un futuro conceder una licencia de apertura de un cierto negocio conociendo previamente las distancias existentes a otros negocios de similares características.