En el año 2019, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) anunció un ambicioso proyecto que prometía transformar la movilidad urbana en el Gran Santo Domingo. La creación de corredores de autobuses en las principales rutas urbanas no solo buscaba eficientizar el transporte, sino también dignificarlo. Esta iniciativa se planteó como una solución para sacar de circulación carros de concho y buses chatarras que no solo congestionan las calles, sino que también contribuyen a la contaminación ambiental ademas de restar dignidad al medio de transporte, incentivando a su desuso y el malestar de sus usuarios.
Sin embargo, a pesar de las promesas y buenas intenciones, a la fecha, la concreción de este proyecto se encuentra estancada. Desde finales de 2020, el gobierno asumió la responsabilidad de llevar a cabo esta transformación en el sistema de transporte público, otorgando a los mismos empresarios que manejaban las rutas urbanas la preferencia de participación en la creación de los corredores. En teoría, esto debería haber acelerado el proceso, pero la realidad es que solo dos grupos empresariales, Conatra y Mochotran, han cumplido con su compromiso de formar corredores.
Hasta el momento, solo el Corredor de la Avenida Nuñez de Caceres y los Corredores de las Avenidas Winston Churchill y Charles De Gaulle han visto la luz. Esto plantea una pregunta crucial: ¿Por qué siguen sin concretarse los 11 corredores de autobuses restantes, a pesar de un año después y solo un intento fallido de concretar otro único Corredor para la Avenida Expreso 27 de Febrero con el grupo choferil Fenatrano, presidido por Juan Hubieres?
En este artículo, exploraremos las razones detrás de este estancamiento, analizando el contexto y los desafíos que enfrenta este proyecto de movilidad urbana en Santo Domingo. Además, examinaremos la importancia de estos corredores no solo como una solución a los problemas de transporte público, sino como un paso fundamental hacia la creación de un sistema de transporte colectivo eficiente, económico y seguro que pueda integrarse con otros medios de transporte, como el Metro y el Teleférico.

¿En que consisten estos corredores de autobuses?
La formación de los corredores de autobuses en Santo Domingo reviste una importancia transcendental para múltiples aspectos que inciden directamente en la calidad de vida de sus habitantes y el funcionamiento de la ciudad en su conjunto.
Eficiencia y Dignificación del Transporte Público: En primer lugar, estos corredores se erigen como un baluarte de eficiencia en el transporte público. La implementación de carriles exclusivos para autobuses permite un desplazamiento más rápido y puntual, reduciendo los tiempos de viaje y haciendo del transporte público una alternativa más atractiva para los ciudadanos. Esto no solo mejora la experiencia de los usuarios, sino que también fomenta la confiabilidad en el sistema, lo que, a largo plazo, puede aumentar el número de pasajeros que optan por el transporte público en lugar de vehículos privados.
Descongestionamiento de Vías: Uno de los desafíos más apremiantes en las grandes ciudades es el congestionamiento del tráfico. Los corredores de autobuses no solo agilizan el transporte público, sino que también contribuyen al descongestionamiento de las vías al sacar de circulación vehículos menos eficientes en el uso del espacio, como los carros de concho. Esto tiene un impacto directo en la fluidez del tráfico, reduciendo los atascos y mejorando la movilidad en general.
Eliminación de Vehículos Chatarras: La presencia de vehículos chatarras que aún prestan servicio de transporte público representa un problema tanto en términos de seguridad como de contaminación ambiental. Estos vehículos, en su mayoría, no cumplen con los estándares de seguridad necesarios y emiten una cantidad significativa de contaminantes. La implementación de corredores exige la renovación de la flota de autobuses, eliminando así esta problemática y promoviendo la seguridad de los pasajeros y la calidad del aire.

Cumplimiento de la Ley 63-17: Es crucial destacar que la creación de estos corredores no solo es una iniciativa deseable, sino que está respaldada por la Ley 63-17, que establece normativas y estándares para la modernización del transporte público en República Dominicana. La implementación de los corredores es un paso hacia el cumplimiento de esta ley, que busca brindar un servicio de transporte seguro y eficiente a la población.
Eje Fundamental de un Sistema Integral de Transporte: En una metrópolis como Santo Domingo, la integración de diferentes modos de transporte es esencial. Los corredores de autobuses no son un sistema aislado, sino un componente clave de un sistema integral de transporte que incluye el Metro y el Teleférico. Esta integración facilita los desplazamientos intermodales, permitiendo a los ciudadanos moverse de manera más fluida por toda la ciudad y reduciendo la dependencia de los vehículos privados.
La formación de estos corredores de autobuses no solo promete un sistema de transporte público más eficiente y digno, sino que también aborda problemas críticos como el congestionamiento vial y la contaminación ambiental. Además, se alinea con la legislación vigente y sienta las bases para un sistema de transporte integral que beneficie a los habitantes de Santo Domingo y siente las bases para un futuro más sostenible y accesible.

¿Cuáles son los 11 corredores que restan por hacer?
Los 11 corredores de autobuses restantes, cuya implementación ha sido esperada con expectación en Santo Domingo, tienen un alcance estratégico y geográfico que abarca diversas rutas clave de la ciudad. Cada uno de estos corredores busca resolver problemas específicos de movilidad y mejorar la calidad del transporte público en áreas de alta demanda. A continuación, presentamos una descripción de cada corredor y su distancia:
1. Isabel Aguiar: Este corredor se extiende desde la Independencia hasta el kilómetro 9 de la autopista Duarte, abarcando una ruta esencial que conecta distintas zonas de la ciudad.
2. Luperón: Similar al anterior, este corredor cubre la distancia desde la Independencia hasta el kilómetro 9 de la Autopista Duarte, contribuyendo a descongestionar una ruta con alta densidad de tráfico.
3. Lope de Vega: Desde La Agustinita (Cristo Rey) hasta el hospital Robert Reid Cabral, este corredor serviría a la comunidad médica y a los residentes de la zona, mejorando el acceso al hospital y otros puntos de interés.
4. Tiradentes: Conectando Cristo Rey con la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), este corredor es crucial para estudiantes y profesionales que se desplazan entre estos dos puntos.
5. 27 de Febrero: Desde el kilómetro 13 de la Autopista Duarte hasta la Avenida Duarte (primer tramo), y luego de la Duarte al Hipódromo, este corredor atiende una vía central de la ciudad, reduciendo la congestión en una arteria importante.
6. Independencia: Siguiendo una trayectoria desde el kilómetro 13 de la Independencia (cerca del puerto) hasta el Parque Independencia (primer tramo), y luego al Hipódromo, este corredor se suma a la propuesta de descongestionar vías clave.
7. Carretera Mella: Desde la ciudad de San Luis hasta la estación del Metro Concepción Bona (Megacentro), este corredor busca mejorar la conectividad de una zona con alta demanda de transporte. Esta es una de las rutas que más pasajeros genera de Santo Domingo Este.
8. Las Américas: Abordando el trayecto desde Villa Francisca, próximo al puente Duarte, hasta Boca Chica, este corredor atiende no solo a la ciudad, sino también a áreas circundantes.
9. Ecológica: Extendiendo su alcance desde la estación Concepción Bona (Megacentro) hasta Ciudad Juan Bosch, este corredor enfatiza la importancia de la movilidad eficiente en un largo recorrido, en una zona de gran crecimiento inmobiliario.
10. Avenida Coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez (antigua Autopista de San Isidro): Desde la intersección de esta avenida con la Av. Hipódromo hasta la Avenida 27 de Febrero (Villa Francisca), próximo al puente Duarte, este corredor busca conectar dos puntos clave de la ciudad. Mientras sirve a grandes áreas residenciales y comerciales.
11. República de Colombia: Cubriendo la distancia desde la estación del Metro Mamá Tingó hasta el kilómetro 13 de la Autopista Duarte, este corredor pretende mejorar la movilidad en una ruta vital.
Estos corredores, con sus rutas estratégicas y alcances específicos, tienen el potencial de transformar la movilidad en Santo Domingo, contribuyendo a la eficiencia, la descongestión y la dignificación del transporte público en la ciudad. Su implementación no solo atendería problemas actuales, sino que también sentaría las bases para un sistema de transporte integral y moderno en línea con los estándares de una metrópolis en crecimiento.

Si los grupos choferiles no cooperan, ¿que otras alternativas tenemos?
Una opción contemplada en la Ley 63-17 para avanzar en la implementación de los corredores de autobuses en Santo Domingo, en caso de que los grupos choferiles no accedan a concretar acuerdos para transformar sus rutas, es la licitación de las concesiones por parte del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant). Esta opción es una medida eficaz y necesaria para superar los obstáculos y presiones ejercidas por estos grupos y avanzar hacia un sistema de transporte más eficiente y moderno.
Las ventajas de este enfoque son múltiples:
1. Transparencia y Competencia: La licitación de concesiones garantiza un proceso transparente y competitivo en el que diferentes operadores de transporte pueden competir en igualdad de condiciones para ofrecer servicios de calidad. Esto puede llevar a la selección de operadores que estén dispuestos a invertir en flotas modernas y cumplir con los estándares necesarios para operar como corredores de autobuses.
2. Mayor Eficiencia: Al licitar las concesiones, se pueden establecer requisitos claros y estrictos para los operadores, lo que incluye la renovación de flotas, el cumplimiento de estándares de seguridad y calidad de servicio, y la operación en corredores de autobuses. Esto asegura un servicio eficiente y digno para los usuarios.
3. Rompe el Estancamiento: En situaciones en las que los grupos choferiles se resisten al cambio o ejercen presión para mantener el statu quo, la licitación de concesiones rompe este estancamiento y permite avanzar en la modernización del sistema de transporte público.
4. Beneficio para la Ciudad: En un contexto donde la congestión vehicular es un problema creciente y cada día más insoportable, contar con más corredores de autobuses se convierte en una necesidad urgente. La licitación de concesiones permite acelerar la expansión de estos corredores y reducir la congestión en las vías.
Es importante destacar que esta opción no solo es un camino viable, sino que también es una respuesta a las demandas de una ciudad que necesita soluciones de movilidad efectivas. Al promover la competencia y la modernización, se crean condiciones propicias para la mejora del transporte público y la calidad de vida de los ciudadanos. Además, la implementación de más corredores de autobuses contribuirá significativamente a la descongestión vehicular y a la reducción de la contaminación ambiental en Santo Domingo.

Opción Alternativa: Expansión de la Flota de Autobuses de la OMSA y Asignación de Rutas Estratégicas
En el contexto de la implementación de los corredores de autobuses en Santo Domingo, es esencial considerar una alternativa viable en caso de que las negociaciones con los grupos choferiles no prosperen. Esta opción consiste en aumentar la flota de autobuses de la Oficina Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) y otorgarle la responsabilidad de operar rutas estratégicas que los empresarios del transporte de pasajeros no estén dispuestos a asumir. Esta medida también incluiría la asignación de rutas en desarrollo, acorde al plan de desarrollo de la ciudad.
Las razones detrás de esta alternativa son las siguientes:
1. Aprovechamiento de Recursos Existentes: La OMSA ya cuenta con una infraestructura operativa y una flota de autobuses. Aumentar esta flota y su capacidad de operación permitiría aprovechar recursos ya existentes, lo que podría agilizar la expansión de los corredores de autobuses y la mejora del transporte público en la ciudad.
2. Solución a Rutas Desatendidas: Si los empresarios del transporte de pasajeros no están interesados en ciertas rutas o zonas que son esenciales para la conectividad de la ciudad, la OMSA podría llenar este vacío y garantizar que los ciudadanos tengan acceso a un servicio de transporte público confiable y digno.
3. Estímulo al Uso del Transporte Público: Al asignar rutas en desarrollo o estratégicas a la OMSA, se puede fomentar el uso del transporte público y desincentivar el uso del vehículo privado. Esto es coherente con la visión de un sistema de transporte colectivo efectivo y seguro.
4. Integración con el Plan de Desarrollo Urbano: La asignación de rutas en función del plan de desarrollo de la ciudad es esencial para una planificación urbana coherente. Esto permite que el sistema de transporte público se adapte a las necesidades cambiantes de la población y fomente un desarrollo sostenible.
En resumen, si las negociaciones con los grupos choferiles no llegan a buen término, la expansión de la flota de autobuses de la OMSA y la asignación de rutas estratégicas y en desarrollo pueden ser una respuesta efectiva para avanzar en la creación de un sistema de transporte público moderno y eficiente en Santo Domingo. Esta opción tiene el potencial de mejorar la movilidad urbana, reducir la congestión vehicular y contribuir al desarrollo sostenible de la ciudad.

Conclusión: Priorizando el Interés Público en la Creación de Corredores de Autobuses en Santo Domingo
En un momento en que la movilidad urbana se ha convertido en un desafío apremiante, la implementación de corredores de autobuses en Santo Domingo se presenta como una solución indispensable. Estos corredores no solo prometen eficiencia y dignificación en el transporte público, sino que también abordan problemas críticos de congestión vehicular y contaminación ambiental. Sin embargo, su concreción ha enfrentado obstáculos significativos, y es aquí donde el interés y bienestar general deben primar sobre los intereses particulares o de grupos.
Es evidente que la ciudadanía, que diariamente lucha contra el tráfico y la ineficiencia del transporte público, anhela un cambio positivo y duradero. En este sentido, se recomienda encarecidamente a los actores involucrados en la creación, operación y mantenimiento de estos corredores que coloquen el interés público en el centro de sus acciones. La visión de un transporte colectivo efectivo, económico y seguro, que se integre con otros sistemas de movilidad, como el Metro y el Teleférico, es un objetivo que beneficia a toda la sociedad.
La alternativa de la licitación de concesiones y la expansión de la flota de la OMSA son opciones pragmáticas que pueden impulsar la materialización de estos corredores en ausencia de acuerdos con grupos choferiles. No obstante, independientemente de la vía elegida, es fundamental que todos los involucrados actúen en conjunto, con transparencia y con un enfoque en el interés público.
El tiempo apremia, y Santo Domingo no puede permitirse seguir postergando la creación de estos corredores vitales para su crecimiento y bienestar. La ciudad merece un sistema de transporte que refleje su desarrollo y modernización constantes. En última instancia, la priorización del interés público en la creación de corredores de autobuses no solo es una necesidad imperativa, sino también un compromiso con el futuro sostenible y próspero de la metrópolis.

