En un país donde la movilidad y el desarrollo de infraestructura vial son claves para el progreso, la implementación de estándares internacionales de seguridad, como los que ofrece el International Road Assessment Programme (iRAP), representa un avance crucial. Si alguna vez te has preguntado cómo lograr que nuestras carreteras sean espacios más seguros, libres de accidentes evitables y diseñadas para proteger a cada usuario, el iRAP ofrece una respuesta clara y medible. Hoy quiero hablar contigo sobre qué es iRAP, por qué sus estándares son un modelo a seguir y cómo la tecnología de mapeo móvil, con drones y radares de precisión, puede transformar nuestra infraestructura vial en República Dominicana.

¿Qué es iRAP?
El iRAP o Programa Internacional de Evaluación de Carreteras es un sistema de calificación de carreteras que evalúa su seguridad y asigna una calificación en una escala de una a cinco estrellas. Esta calificación se basa en factores que determinan el nivel de seguridad que ofrece una carretera, desde el diseño de sus intersecciones hasta la presencia de infraestructura adecuada para proteger a peatones y ciclistas. Una carretera de cinco estrellas se considera ideal y extremadamente segura, mientras que una de una o dos estrellas podría representar mayores riesgos para los usuarios.
iRAP se enfoca en identificar y reducir los riesgos de la infraestructura para minimizar tanto el número de accidentes como la gravedad de los mismos. Su objetivo es proporcionar una base técnica sólida que permita a los responsables de las carreteras tomar decisiones informadas y priorizar intervenciones de mejora. Pero la belleza del iRAP no solo está en su enfoque técnico, sino en su accesibilidad: al estar basado en datos objetivos y científicos, nos da un camino claro hacia una infraestructura vial segura, transparente y planificada.

¿Cómo puede iRAP impactar nuestras carreteras?
Implementar el sistema iRAP en nuestras carreteras troncales y principales en República Dominicana implica un salto cualitativo en nuestra seguridad vial. A través de este sistema, podemos tener un diagnóstico claro de los riesgos en nuestras infraestructuras, desde puntos críticos de accidentalidad hasta zonas con mala visibilidad o falta de señalización. El objetivo es transformar estos puntos críticos en áreas seguras para los conductores, pasajeros, peatones y ciclistas.
Además, el impacto va mucho más allá del diagnóstico: iRAP nos permite establecer metas de seguridad concretas y medibles. A través de la evaluación y calificación de carreteras, podemos saber exactamente dónde y cómo intervenir, optimizando recursos y enfocándonos en las áreas que requieren mayor atención. Imaginen el cambio que supondría tener nuestras principales carreteras calificadas con cuatro o cinco estrellas: significaría reducir las colisiones frontales, tener accesos controlados y carriles amplios y protegidos que permitan una movilidad segura y confiable.
A junio de 2024, se habían realizado evaluaciones iRAP dirigidas por socios en 128 países y la actividad iRAP está influyendo en 180 países. 1,9 millones de kilómetros de carreteras y diseños.y 1.638 escuelas han sido calificadas con estrellas. Encima 1,8 millones de km han sido mapeados en riesgo. En todo el mundo, iRAP y nuestros programas regionales ‘X’RAP están influyendo en la seguridad de las inversiones a gran escala al ritmo de USD$103 mil millones.
73.097 personas han sido formadas y 241 practicantes acreditados para entregar servicios de especificación iRAP al estándar global. 82 pólizas (estrategias y planes de acción globales y nacionales) ahora contienen métricas iRAP como indicadores clave de desempeño.
En República Dominicana, ya se han levantado 1,468 Km de carreteras, entrenado 26 tecnicos y se tienen dos centros de capacitación.

La tecnología como aliada: drones y mapeo móvil geoespacial
Para que una iniciativa como esta sea viable, necesitamos datos precisos y detallados. Aquí es donde entra en juego la tecnología moderna de mapeo móvil, incluyendo drones y sistemas avanzados como el Trimble MX90, que permiten capturar imágenes y datos en alta definición. Con esta tecnología, podemos crear modelos en 3D y mapas georreferenciados que brindan una visión real y completa del estado de nuestras infraestructuras viales.
A diferencia de las evaluaciones tradicionales, que suelen ser limitadas y costosas, estos sistemas permiten un análisis rápido, exhaustivo y en tiempo real de la infraestructura vial. Con drones, por ejemplo, podemos sobrevolar y mapear grandes áreas sin interrupciones en el tráfico, mientras que el mapeo móvil con sistemas como el MX90 proporciona una densidad de datos en puntos críticos, lo cual es fundamental para una evaluación detallada según los estándares de iRAP. Esto no solo facilita la identificación de riesgos sino también la planificación y ejecución de obras de mejora de manera eficiente.

Una visión de futuro: Integración, cooperación internacional y corresponsabilidad
La implementación de iRAP y el uso de tecnologías avanzadas de mapeo móvil tienen el potencial de cambiar radicalmente nuestra gestión de infraestructura vial. Sin embargo, este no es un esfuerzo unilateral. La integración de iRAP en el país requiere de una colaboración entre diversas entidades públicas, como el Intrant y el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que ya están tomando pasos importantes en esta dirección.
Además, la cooperación y acompañamiento internacional son claves para una implementación exitosa. La colaboración con organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) proporciona no solo los recursos financieros, sino también el apoyo en plataformas, normativas y políticas públicas necesarias para sostener este cambio. La participación del BID y otros socios internacionales es esencial para garantizar que los estándares y herramientas de iRAP se adapten a nuestras realidades y se implementen de manera efectiva y sostenible.
El siguiente paso natural es la creación de un sistema nacional de datos geoespaciales, donde la información capturada se comparta de forma integrada entre todas las entidades relevantes. Esto permitiría no solo una respuesta rápida y eficaz a los problemas actuales de nuestra red vial, sino también una planificación a largo plazo basada en datos precisos y objetivos. En otras palabras, se trata de asumir la corresponsabilidad de garantizar una infraestructura vial segura para todos.

¿Qué podemos esperar?
En última instancia, adoptar el estándar iRAP y aprovechar la tecnología de mapeo móvil es un compromiso con la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. No se trata solo de reducir el número de accidentes, sino de crear un entorno de movilidad seguro y accesible para todos los usuarios de nuestras carreteras. La tecnología nos permite dar ese salto hacia adelante, y el iRAP nos brinda una guía clara sobre cómo hacerlo.
Imaginen un futuro en el que nuestras carreteras no solo estén construidas para el tránsito, sino para proteger activamente la vida de quienes las utilizan. La meta es que cada nueva carretera construida, cada obra de mejora, esté diseñada bajo los mejores estándares de seguridad y se mantenga en condiciones óptimas a través del tiempo. En República Dominicana, tenemos el potencial y la oportunidad de lograrlo, pero es mediante la colaboración nacional e internacional, y la integración de tecnologías de vanguardia, que este futuro seguro puede hacerse realidad.
Así que, cuando vean que se están implementando sistemas de mapeo móvil, que se habla de «calificaciones de carreteras» o de «estándares de seguridad», recuerden que es el primer paso hacia un cambio estructural en nuestra infraestructura vial. Un cambio que nos acerca a un país más seguro, con vías que promueven la seguridad, la eficiencia y, sobre todo, el respeto por la vida humana.
